martes, 11 de marzo de 2008

Duele la madera

Duele la rizada y noble madera.
Muertos los caminos en oscuros nudos,
caminos de los años, vigilantes y sabios,
al cielo crecida donde todo se ve.

Duele la rizada y noble madera.
Base en que duermen limpios los sueños,
aroma que a nadie olvida ni perdona,
el canallesco desprecio a la vida.

Duele y me duele ésta noble madera.
Antifaz de los primitivos pueblos,
arranque de las antiguas ciencias,
supiste siempre de nuestra condena.

Duele la rizada y noble madera.
La que sirve de nicho a la más larga vida,
la que moldea las sendas perdidas,
de pino, haya, roble,... al fin y al cabo madera.

22-06-1998



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