Sólo un beso.
Un beso te daría
que brotara de mi carne.
Lento como el aire,
de plumas y crines suave.
Tus labios de caliente musgo,
sin llegar siquiera a rozarte.
Tu pecho esponjado a su paso,
tus manos enfrentadas al tiempo,
y a los guiños de un cielo cantante.
Te adivino inmaculada en mi aire,
y siento que por siempre te quiero.
Te beso, y no hay nada;
espuma de la tierra, quemada
por la veleta de tu ocre senda.
Un beso mi agua te daría,
donde nadie sepa que existe.
De arcilla reciente y verde,
lo cubro, y me duele en mi mente.
Un beso de lunas crecientes
acariciando tu lado mate.
Mis labios quemados me mueren
por no tenerte, tocarte, rozarte.
Un beso mi vida te daría,
antes que la noche cansada se espante.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario